*

X

8 rasgos de una personalidad afectada por un trauma infantil

Salud

Por: PijamaSurf - 09/09/2017

El abuso infantil es un evento que con la repetición no sólo provoca creencias irracionales sobre uno; también altera la manera de relacionarse en un mundo social

Cuando una persona sufrió desde la infancia malos tratos, humillaciones, insultos, golpes, abuso sexual, negligencia constante, su esencia está marcada de manera irreparable a lo largo de su vida. Es un evento que con la repetición no sólo provoca creencias irracionales sobre uno; también altera la manera de relacionarse en un mundo social. Es decir, la data científica ha demostrado incluso que la mayoría de los casos estudiados sobre trauma infantil –abuso psicológico, físico, sexual o negligencia– en el hogar se vincula con practicar o sufrir bullying en el ámbito escolar.

De hecho, de acuerdo con Bruce Perry, especialista en trauma, la esencia de una persona con trauma puede verse tan alterada que su personalidad después posee ciertos rasgos a lo largo de su vida, tales como:

– Ira

La teoría psicoanalítica indica que la ira contenida causada por el maltrato puede desplazarse hacia otras personas que posean rasgos similares al victimario. Se trata de un proceso principalmente inconsciente.

– Una rutina de disculpas constantes

Los sobrevivientes de abuso psicológico tienden a sentirse responsables de cada eventualidad, aun si no es su responsabilidad. Se trata de la manera en que los condicionaron a sentirse en relación con su abusador.

– Vive en o huye del conflicto

Dado que su sistema nervioso continúa viviendo en un estado de supervivencia, los únicos tres modos de vivir son pelea, huida o congelamiento. Por ello, cualquier evento que surja puede tomarse como un ataque frente al cual se necesita pelear, huir o simplemente dejar que suceda y congelar el cuerpo para evitar la muerte.

– Crisis de ansiedad o depresión

Numerosos eventos, como salir a la calle o vincularse con otras personas, pueden provocar sensaciones asociadas con ataques de pánico, ansiedad o depresión.

– Se es primordialmente introvertido

La introversión implica un largo tiempo para acercarse a las personas, confiar en ellas y aceptar que pueden comportarse fuera del patrón vivido. En muchas ocasiones, uno decide alejarse para evitar sentirse lastimado en un futuro.

– Eterna duda sobre hacer lo correcto

La historia personal, en donde si se hacía algo malo o bueno se recibía cualquier tipo de abuso, se vuelve en el peor enemigo de la confianza en uno mismo y la habilidad para tomar decisiones.

– Un autoconcepto pobre

Debido a la historia de abuso, el autoconcepto que se estructuró a lo largo de los años fue el de una persona que no merece amor ni cariño, o la idea de que el amor es a través del abuso, el exceso de control o la negligencia. En muchas ocasiones, el autoconcepto aprendido es el de “No soy lo suficiente para que me amen”, “Tengo que ser de tal manera para que me amen”, “El amor duele” o “Me pega porque me ama”.

– Es difícil aceptar regalos o halagos

Principalmente porque a nivel inconsciente no se cree que se merezcan o que, cuando se reciban, vendrán también con algún tipo de abuso.

Este síntoma de depresión pasa desapercibido pero millones de personas lo tienen

Salud

Por: pijamasurf - 09/09/2017

¿Alguna vez has mirado hacia tu pasado y presenciado un paisaje nublado y poco estimulante?

La depresión está de moda. Quizá como sociedad hemos tomado las suficientes malas decisiones como para colocarnos en un punto de la historia en el que la sociedad actual es más propensa que nunca a diversos males psicológicos, entre ellos la depresión. Pero si bien existen evidencias que todos asociamos con "estar deprimido", hay también un síntoma que de acuerdo con estudios recientes tiene buenas probabilidades de indicar un cierto nivel de este padecimiento. 

Básicamente se trata de proyectar un escenario difícil, poco estimulante, hacia el pasado. En lugar de regocijarte, como muchas veces ocurre, con los "buenos viejos tiempos", la depresión puede nublar tu mirada retrospectiva y hacerte contemplar tu vida hacia atrás como un paisaje deprimente.

Una investigación realizada por las universidades de Portsmouth en Inglaterra y la Heine Universitat de Dusseldorf analizó a 100 estudiantes que padecen depresión media o alta, y se les pidió que se imaginaran a sí mismos en escenarios que resultaran en episodios negativos y positivos; así, detectaron una correlación entre el grado de depresión y lo que se conoce como "prejuicio de retrospectiva". Cabe mencionar que este último término se refiere a "un sesgo cognitivo que sucede cuando, una vez que se sabe lo que ha ocurrido, se tiende a modificar el recuerdo de la opinión previa a que sucedieran los hechos, en favor del resultado final".

Al respecto, el doctor Hartmut Blank de la Universidad de Portsmouth, dice: 

La depresión no está únicamente asociada a percibir el mundo de forma negativa, a ti mismo y el futuro, sino que ahora sabemos que también tiene que ver con mirar con negatividad igualmente el pasado. Todos somos susceptibles al prejuicio de retrospectiva, pero éste adquiere una faceta muy específica cuando se asocia a depresión. Mientras que las personas que no padecen depresión tienden a mostrar un prejuicio de retrospectiva por aquellos eventos positivos y no por los malos, las personas deprimidas muestran un patrón contrario. 

En pocas palabras, si acumulas una serie de malos recuerdos en torno a experiencias pasadas, en los que crees que pudiste haber actuado de forma distinta para obtener diferentes resultados, es muy probable que estés bailando con ese indeseable ser actualmente llamado depresión.